América Latina sigue experimentando la transición epidemiológica: de la desnutrición a una epidemia de obesidad. Actualmente, el 67,5% de los adultos y el 37,6% de los niños tienen sobrepeso, un escenario que impulsa el aumento de la prevalencia de la diabetes tipo 2, que ya se acerca al 10% de la población en 2024. Este contexto exige soluciones innovadoras que vayan más allá de la dieta tradicional y den cabida a enfoques más eficaces para el control del peso, como los tratamientos con medicamentos GLP-1.
Inicialmente desarrollados para tratar la diabetes tipo 2, Péptido similar al glucagón tipo 1, han ganado una enorme popularidad por su capacidad para reducir el apetito y promover una pérdida de peso significativa y sostenida. Funcionan imitando la acción de la propia hormona GLP-1, regulando la saciedad y retrasando el vaciado gástrico, lo que ayuda a las personas a sentirse llenas con menos comida y durante más tiempo. El impacto de estos medicamentos va más allá de lo fisiológico: está dando forma a la forma en que las personas comen, compran, socializan e incluso redefinen su sentido de control y bienestar.
Se espera que el mercado mundial de agonistas del receptor GLP-1 alcance los 156,7 mil millones de dólares para 2030, con un crecimiento anual del 17,5% entre 2025 y 2030, impulsado por el uso en diabetes y obesidad. Este movimiento ha creado un nuevo nicho de usuarios que buscan practicidad, funcionalidad y placer en la comida.
La nueva ola del bienestar está transformando la manera en que las personas comen, compran y se relacionan con su salud, impulsada por los tratamientos GLP-1.
En un estudio propio realizado por Kerry, en México y Brasil, se identificaron cuatro perfiles principales:
- Active Solver (32%): Personas con diabetes tipo 2, que buscan opciones alimentarias que faciliten la adherencia al tratamiento y ofrezcan una mayor disponibilidad de nutrientes, especialmente proteínas.
- Wellness Seeker (32%): Jóvenes que decidieron cambiar hábitos por el bien de la salud, prefiriendo alimentos funcionales, naturales y prácticos.
- Preocupados por el futuro (27%): Adultos atentos a la prevención de enfermedades, interesados en productos que apoyen la adherencia al tratamiento y una mejor ingesta de nutrientes.
- Optimista adaptable (9%): Usuarios que buscaron GLP-1 para bajar de peso sin supervisión médica, pero terminaron incorporando hábitos más saludables.
El crecimiento del GLP-1 crea consumidores que buscan alimentos más prácticos, funcionales y placenteros, dispuestos a invertir para alcanzar sus objetivos.
En América Latina, entre el 6% y el 7% de la población de Brasil y México ha usado o está considerando usar GLP-1, y el 70% de los que anticipan usarlo lo hacen para perder peso. Entre los usuarios, 8 de cada 10 informan de una reducción del apetito, y en los hogares con usuarios de GLP-1, el consumo de alimentos y bebidas cayó entre un 6% y un 9%. A pesar de esto, existe la voluntad de invertir más en productos que ayuden a lograr los objetivos del tratamiento. Obtenga más información y hallazgos de este estudio y aprenda cómo pueden impulsar las innovaciones de su próxima versión visitando el siguiente enlace:








